



El otro día veía la película Amadeus, la tuve que arrendar de nuevo después de más de 10 años, era como una especie de obligación personal, amo esa película, se me aprieta la garganta cuando de nuevo veo la vida del gran maestro Wolfgang Amadeus Mozart relatada por su enemigo máximo Antonio Salieri, aunque es solo una película y se ha dicho que el desenlace trágico no fue así.
El actor Tom Hulce hace un papel espectacular como Mozart, su personalidad tan chispeante, jovial y su risa tan contagiosa, hacían pensar a las personas de su tiempo que era alguien vulgar, pero nadie dudaba que fuera un genio. Era una persona enamorada de la vida, de su música, tan alegre que daba gusto.
Una persona que a los 7 años tocaba con los ojos vendados el teclado y el violín con un virtuosismo único, además que poseía “el oído absoluto”, 1 de cada 10.000 tienen el privilegio de nacer con esa habilidad, significa identificar notas musicales de una melodía sin ayuda de ninguna referencia y reproducirla igual o mejor.